Una hoja para un pendiente. Completarla lleva unos minutos. No es un test: sirve para ordenar una prueba concreta y observar qué ocurre.
¿Qué pasó después de trabajar? Ejemplo: durante la cena volví a revisar mentalmente un correo.
Marca una o varias: una acción concreta, información que falta, un acuerdo de disponibilidad o todavía no lo sé.
Qué harás, cuándo y con qué información. Si hoy no se puede resolver, escribe cuándo lo revisarás.
Un dato nuevo, una urgencia real o el momento acordado. Que vuelva la duda no obliga por sí solo a revisar otra vez.
Una conversación, un paseo, estudiar o descansar. Si vuelve el pensamiento, puedes reconocer el pendiente y retomar esa actividad sin exigirte mente en blanco.
Si el problema es sobrecarga, acoso o malestar intenso, esta hoja no resuelve esas condiciones. Busca el apoyo adecuado. Puedes dejar de usarla si aumenta la vigilancia o el malestar.
Escena: reabro el presupuesto por la noche para sentirme seguro.
Lo que falta: confirmar una cifra. También me preocupa cómo lo recibieron.
Paso posible: mañana al abrir el archivo confirmo la cifra. La reacción del cliente requiere otra información.
Vuelvo a: cenar. Si aparece otra vez la duda, no necesito comprobar la suma otra vez ahora.
| Día | Qué probé | Qué ocurrió | Qué ajusto |
|---|---|---|---|
Observa conductas, no cada pensamiento. Registra también si no hubo cambio.
El mapa puede usarse solo. Si quieres revisar contigo qué queda abierto al terminar de trabajar, puedes conocer el acompañamiento Cerrar la jornada o escribirme directamente.
Contenido educativo. No es un test diagnóstico ni tratamiento médico o psicológico.